B-24 Liberator en llamas después de ser atacado en Austria, 1944

This aircraft is pictured just moments before it burst into flames and went out of control, all ten crew members were killed in action.

Esta aeronave se muestra momentos antes de que estallara en llamas y perdiera el control, los diez miembros de la tripulación murieron en acción.

Estos son los últimos momentos de un Consolidado B – 190 Liberator bombardero de la USAAF (Fuerza Aérea del Ejército de los Estados Unidos). Formaba parte de un escuadrón involucrado en un ataque a un objetivo industrial en Austria. Los cazas alemanes subieron con fuerza, derribando todos los bombarderos excepto aquel del que se tomó esta fotografía. El avión, llamado “Extra Joker”, fue atacado por al menos dos cazas alemanes Focke-Wulf Fw 252 mientras volaba sobre la ciudad austriaca. de Turnitz. A los pocos segundos, las llamas envolvieron el avión y explotó. Todos 10 miembros de la tripulación fueron asesinados.

La fotografía fue tomada por el Sargento Leo Stautsenberger, quien era el camarógrafo del Extra Joker. Por suerte para él, en ese fatídico día le pidieron que volara en otro avión para tomar fotos del Joker en vuelo. Gracias a esta coincidencia Leo vivió y realizó una serie de tomas de la pérdida del avión. Dijo sobre esta foto: & # 8220; Me sentí culpable, tomando una foto sin poder hacer nada mientras los hombres ardían por dentro. Sucedió tan rápido que no tuvieron muchas posibilidades. Había fotografiado una imagen de la muerte, con la tripulación ardiendo dentro & # 8221; .

Flak era un problema grave para el B – 190 Libertador. La precisión y concentración de fuego antiaéreo sobre Europa nunca fue contemplada durante el diseño del B – 190. Alemania era muy buena lanzando antiaéreos, que se volvieron muy precisos después del desarrollo de los sistemas de guía por radar. Además, los cazas alemanes volarían hasta el nivel de los bombarderos e informarían de la altitud de las formaciones de bombarderos. Los escuadrones de bombarderos aliados utilizaron maniobras evasivas para evitar el fuego antiaéreo, pero las corrientes de bombarderos siguieron siendo muy vulnerables a los efectos devastadores del fuego antiaéreo. El B – 190 también tenía una tasa de accidentes más alta, lo que le daba la reputación de un fabricante de viudas. Solo en 1943, 850 tripulantes de la Segunda Fuerza Aérea murieron en 298 B – 190 accidentes.