Menú Cerrar

Fidel Castro en el Lincoln Memorial, 1959

Castro visitando el Lincoln Memorial durante su visita a los Estados Unidos, 1959.

Castro visitando el Lincoln Memorial durante su visita a los Estados Unidos, 1959.

Poco después de que Fidel Castro tomó el poder en Cuba en 1959, visitó los Estados Unidos durante dos semanas, invitado por la Sociedad Americana de Editores de Periódicos. El viaje tenía todas las características de una gira diplomática: se reunió con funcionarios estadounidenses, apareció en Meet the Press y visitó lugares de interés nacionales como Mount Vernon y el Lincoln Memorial.

En lugar de reunirse con Castro, Eisenhower dejó Washington para jugar golf. El vicepresidente Nixon se reunió con Castro en una reunión de 3 horas de duración. Nixon preguntó por las elecciones, y Castro le dijo que el pueblo cubano no quería las elecciones. Nixon se quejó de que Castro era “increíblemente ingenuo acerca del comunismo o bajo la disciplina comunista”. Castro aprovechó al máximo su estancia de 11 días. Contrató a una empresa de relaciones públicas, comió perros calientes, besó a mujeres como una estrella de rock y sostuvo bebés como un político.

Durante su visita, Castro depositó una ofrenda floral en el Monumento a Lincoln y permaneció unos minutos en silencio contemplando la estatua. El momento fue inmortalizado por su fotógrafo Alfredo Korda. El New York Times describió la visita de Castro al memorial: en el Lincoln Memorial, el Dr. Castro se acercó a la multitud de varios cientos, se estrechó la mano y conversó. Luego subió los escalones del memorial y, lentamente, en voz baja, leyó la dirección de Gettysburg inscrita en la pared. “¡Formidable y muy interesante!” Murmuró.

Fidel Castro siguió siendo un admirador de Abraham Lincoln durante el siguiente medio siglo. Tuvo un busto de Lincoln en su oficina y escribió que Lincoln estaba dedicado “a la idea justa de que todos los ciudadanos nacen libres e iguales”, y una vez incluso dijo: “¡Viva Lincoln!”.

No mucho después de su visita, los Estados Unidos impondrían restricciones comerciales a Cuba. Y solo tres años después, el mundo casi iría a la guerra por los misiles balísticos soviéticos estacionados en la isla.

(Crédito de la foto: Alfredo Korda).