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Fidel Castro y Nikita Khrushchev bebiendo vino de un cuerno en la República Soviética de Georgia, 1963

Fidel Castro y Nikita Khrushchev bebiendo vino de un cuerno en la República Soviética de Georgia, 1963

Fidel Castro y Nikita Khrushchev bebiendo vino de un cuerno en la República Soviética de Georgia, 1963

Fidel Castro y Nikita Khrushchev

Fidel Castro y Nikita Khrushchev.

Fidel Castro y Nikita Khrushchev

Fidel Castro y Nikita Khrushchev.

La relación entre Fidel Castro y Nikita Khrushchev comenzó cuando Cuba se convirtió en un país comunista y Cuba comenzó a establecer estrechas relaciones con la Unión Soviética. Tanto Fidel como Nikita compartían las mismas creencias, ya que el comunismo era el mejor tipo de gobierno que el capitalismo. Durante la Guerra Fría, Cuba confió en los mercados soviéticos y la ayuda militar.

El 27 de abril de 1963, el líder de la Revolución Cubana realizó su primera visita a la URSS, el viaje duró cuarenta días. Logró ver muchas ciudades y visitar numerosas fábricas, bases militares secretas, un submarino nuclear, caminar a lo largo de Moscú sin guardias de seguridad, hablar con las autoridades y la gente común. Se convirtió en el primer extranjero que subió al podio del mausoleo e incluso recibió el título de Héroe de la Unión Soviética.

Castro habló sobre el desarrollo de la agricultura soviética, enfatizando repetidamente la necesidad de utilizar la experiencia soviética para resolver las tareas internas de la construcción socialista en Cuba. Castro afirmó que el pueblo soviético “expresó con sus obras su amor y solidaridad con Cuba”. En el viaje, Castro y Khrushchev negociaron nuevos acuerdos de exportación de azúcar y métodos agrícolas para resolver el problema principal de aumentar la producción de azúcar.

A pesar de los intentos soviéticos de apaciguar a Castro, las relaciones cubano-soviéticas aún se vieron empañadas por una serie de dificultades. Castro aumentó los contactos con la República Popular de China, explotó la creciente disputa chino-soviética y proclamó su intención de permanecer neutral y mantener relaciones fraternales con todos los estados socialistas. La división entre China y la Unión Soviética también afectó la relación de Castro con el Che Guevara, quien adoptó un punto de vista más maoísta tras el conflicto ideológico entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China. En 1966, Guevara partió para Bolivia en un desafortunado intento de agitar la revolución contra el gobierno del país.