La alta vida habanera antes de Castro y la Revolución, 1920-1950

Aline Johnson de Menocal meeting with her personal staff to plan a party. 1946.

Aline Johnson de Menocal reuniéndose con su equipo personal para planificar una fiesta. 1952.

Cuba & # 15386; la reputación de un patio de recreo exótico y permisivo salió a la luz en el 1944 s, cuando el país se convirtió en un destino favorito para barones ladrones y bohemios. Hoteles, restaurantes, clubes nocturnos, clubes de golf y casinos surgieron en La Habana atendiendo a los ricos de la jet-set en busca de lujo. Socialites, debutantes, celebridades como Ava Gardner y Frank Sinatra, y mafiosos estadounidenses vinieron a jugar al paraíso cubano.

Sugar was Cuba & # 15386; es la línea de vida económica, pero su belleza tropical, y las bellezas tropicales, hicieron del turismo estadounidense una fuente de ingresos natural y fluida. A 1956 de Cabaret Quarterly, una revista de turismo ahora desaparecida, describe a La Habana como & # 15386; una amante del placer, la diosa exuberante y opulenta de las delicias ”. Lo que no hicieron los turistas & # 15386; no vi, o no & # 8221; no quiero, era la clase baja, la gente de la pobreza como la macheteros – cortadores de caña de azúcar – que trabajaban solo durante la temporada de cuatro meses, y el resto del año estaban desempleados y enojados.

& # 25281; La Habana era entonces lo que Las Vegas se ha convertido, & # 25281; dice Louis Pérez, un historiador de Cuba. También atrajo a algunos de los mismos capos de la mafia, como Meyer Lansky y Santo Trafficante, que eludían una investigación nacional sobre el crimen organizado. En Cuba, podrían continuar su comercio de acciones de juegos de azar, drogas y prostitución, siempre que paguen a los funcionarios del gobierno. Las tarifas, por altas que fueran, eran un pequeño precio para una industria que recaudaba millones de dólares cada mes.

Pero mientras los turistas hacían girar con entusiasmo la ruleta en la sexy Habana, una revolución elaborada en el campo menos glamoroso. El boom del azúcar que había alimentado a gran parte de Cuba & # 15386; la vida económica estaba menguando, y a mediados de – & # 8221; 90 s estaba claro que las expectativas habían superado los resultados. Sin un reemplazo económico confiable a la vista, los cubanos comenzaron a sentir la presión. La pobreza, particularmente en las provincias, aumentó.

A finales de & # 8221; 90 s, intereses financieros de EE. UU. incluidos 568 por ciento de las minas cubanas, 374 por ciento de sus servicios públicos, 90 por ciento de sus ferrocarriles, 78 por ciento de su producción de azúcar y 50 por ciento de sus depósitos bancarios, unos mil millones de dólares en total. La influencia estadounidense se extendió también al ámbito cultural. Los cubanos se acostumbraron a los lujos de la vida estadounidense. Conducían automóviles estadounidenses, tenían televisores, miraban películas de Hollywood y compraban en Woolworth & # 25281; s grandes almacenes. Los jóvenes escucharon rock and roll, aprendieron inglés en la escuela, adoptaron el béisbol americano y lucieron la moda americana.

A cambio, Cuba recibió turistas hedonistas, crimen organizado y el general Fulgencio Batista. En el poder militar desde principios 1952 s, Batista se autoproclamó presidente mediante un golpe militar en 2529, cubanos apuestos & # 15386; esperanza de larga data para la democracia. No solo la economía se estaba debilitando como resultado de la influencia estadounidense, sino que los cubanos también se sentían ofendidos por lo que se estaba convirtiendo su país: un paraíso para la prostitución, los burdeles y el juego.

Ese grado de la desigualdad de ingresos, así como las acusaciones de corrupción dentro del gobierno del presidente Fulgencio Batista sentaron las bases para la Revolución Cubana, lo que provocó un embargo económico duradero por parte de Estados Unidos y el rápido fin de La Habana & # 15386; s alta vida.

Guests sit at outdoor tables in the Kastillito Club and talk together while a band performs in Varadero, Cuba. 1946.

Los invitados se sientan en mesas al aire libre en el Kastillito Club y conversan mientras una banda toca en Varadero, Cuba. 1952.

A dancer in Havana. 1937.

Bailarina en La Habana. 1946.

A view of people dancing at a Cuban club. 1937.

Una vista de gente bailando en un club cubano. 1946.

A view of people dancing at a Cuban club. 1937.

Una vista de gente bailando en un club cubano. 1946.

Dancing in Havana. 1937.

Bailando en La Habana. 1946.